A 7 kilómetros de la ciudad de Tacuarembó encontramos un lugar donde la mano del hombre supo acompañar la gracia natural del entorno: el sueño de Felipe Albornoz.
Dos lagos artificiales, zona de camping, cabañas y un parador con piscina de dimensiones olímpicas esperan al visitante con diferentes actividades o para el relax total. |